Capítulo 6: Zorro (2)

[ “He venido a rescatarte. Te protegeré hasta llevarte a un lugar seguro.” ] → «Jaja~ ¿Por qué piensas eso? ¡Solo estoy aquí para asegurarme de que todos escapen sanos y salvos!”

Hablé amablemente.

[ No te preocupes. No te haré daño ] → “Puedes estar tranquila, no te haré nada”

Sonreí con suavidad y les hice un gesto para que se acercaran. Pero a pesar de mi amabilidad, los pequeños zorros no dieron señales de acercarse. ¿Estaban demasiado asustados?

*Clang…*

Irene, temblando, dejó caer la espada oxidada que sostenía. Parecía que luchaba contra su miedo, pero finalmente sus piernas fallaron y se desplomó en el suelo.

«¡Oh, hermana…!»

«¡Snif, hermana Irene…!»

Los pequeños zorros, que parecían tener la edad de un niño de primaria, comenzaron a soltar lágrimas, empapando ligeramente sus rostros.

Se acurrucaron detrás de la espalda de Irene, temblando de miedo, claramente aterrorizados por la situación.

“Vaya~ , ¿Los asuste demasiado?”

Incliné ligeramente la cabeza como si no entendiera su reacción en absoluto.

‘Aunque… por supuesto, sabía el por qué.’

Como dije antes, todo lo que ocurrió en este lugar siempre estuvo bajo mi control. De principio a fin, todo avanzó tal y como lo había previsto. Toda esta situación formaba parte de mi plan cuidadosamente elaborado.

En otras palabras, todo estaba montado. Aparecí como un villano, bloqueando su escape en el último momento, liberando intencionalmente un poco de intención asesina para aumentar su tensión y con frases significativas, había amplificado deliberadamente su ansiedad.

‘Es natural que tiemblen de miedo.’

Probablemente los pequeños zorros me ven como un cazador.

El peor tipo de cazador, capaz de acabar con todos los presentes con solo un gesto.

‘Je je.’

Me reí para mis adentros. 

Hace tiempo que no causaba este tipo de travesuras, y por eso la diversión se sentía el doble de intensa.

Mi sonrisa, ya de por sí malvada, se volvió aún más retorcida. 

Era la imágen perfecta de un villano con los ojos entrecerrados y sonrisa siniestra.

«……»

Irene se arrodilló en el suelo, mirándome fijamente. Sus ojos temblaban intensamente.

Quizá mi actuación había sido demasiado perfecta y ahora la chica parecía sentirse completamente engañada.

‘Ahora me siento realmente un villano.’

Ese pensamiento cruzó por mi mente, pero lo descarté rápidamente.

¿Cómo puede alguien tan amable y considerado como yo ser un villano?

Después de todo, había una razón oculta detrás de toda esta actuación.

*¡Ding!*

[ Energía actual: 21,5%]

Había usado demasiado mi habilidad *Mentiroso*, y ya no me quedaba suficiente energía para garantizar un regreso seguro.”

Si hubiera estado solo, podría haber vuelto sin problemas, pero por desgracia, también tenía que ocuparme de los pequeños zorros, lo que complicaba las cosas.

En resumen, necesitaba recargar la energía de mi habilidad, y para ello, decidí usarlos.

«La misericordia sería un lujo para esclavos que ya han causado demasiada problemas. ¿no crees?»

La habilidad única de Judas, el *Mentiroso*. se recupera con mayor eficiencia cuanto más perfecta es la mentira y más intensa es la respuesta emocional de quienes la escuchan.

En otras palabras, me alimento de las emociones de los demás.

En particular, el miedo a la muerte.

Es una de las emociones más intensas que une a los seres vivos.

Los pequeños zorros que hasta hace unos momentos celebraban con esperanza la oportunidad de escapar, ahora se encontraban frente a la muerte.

Este cambio drástico en sus emociones resultó en…

*¡Ding!*

[ Las emociones del objetivo fluctúan drásticamente. ]

(Esperanza -> Desesperación)

[ Debido al drástico cambio emocional, se ha recuperado una gran cantidad de energía de la habilidad el *Mentiroso* ]

[ Energía actual: 47,4%]

La energía se estaba reponiendo rápidamente. 

Con solo unas pocas palabras, recuperé una parte significativa de él. 

Normalmente, haría falta un día entero de constantes mentiras para recuperarse de esa forma.

‘… Este método es mucho más eficiente.’

Me sentí un poco culpable por hacer llorar a niños pequeños, pero me disculpé para mis adentro.

Después de todo, esto formaba parte del proceso para salvarlos.

Confiaba en que lo entenderían.

«Qué patético.»

Murmuré fríamente.

La sonrisa había desaparecido de mi rostro.

*¡Clap!*

Aplaudí suavemente una vez e inmediatamente después, todas las luces que iluminaban el pasillo se apagaron a la vez, sumiendo el lugar en completa oscuridad.

Lo único que quedaba era una oscuridad espesa y asfixiante.

La niebla giro a mi alrededor y dije:

“Basuras que no conocen su lugar… serán eliminadas aquí mismo.”

Liberé un poco más de mi intención asesina.

La tensión en el aire, fría como el hielo, se asentó como la escarcha, presionando la oscuridad circundante.

Los niños finalmente rompieron en llanto.

*¡Ding!*

[ Las emociones del objetivo fluctúan drásticamente. ]

(Esperanza -> Desesperación)

[ Debido al drástico cambio emocional, se ha recuperado una gran cantidad de energía de la habilidad el *Mentiroso* ]

[ Energía actual: 54,9%]

La energía se iba recuperando poco a poco. 

A este ritmo, tardaría unos cinco minutos más.

Mientras calculaba el tiempo restante, mis ojos se posaron en la chica de pelo carmesí.

«……»

Irene se quedó paralizada, aparentemente aturdida.

¿Había sido el miedo tan abrumador que le había hecho perder la razón?

Incluso con el alboroto de niños entrando en pánico a su alrededor, ella simplemente se quedó arrodillada, con la cabeza agachada.

‘¿Se ha rendido?’

Si es así, fue decepcionante.

La Irene que recordaba de la historia original no se rompería tan fácilmente.

Quizá era porque aún era demasiado joven y no había despertado su talento.

La Santa de la Espada que había estado esperando conocer no parecía ser la misma que recordaba.

‘Que aburrido’

Sentí como mi interés disminuía un poco.

Esperaba divertirme un poco más, pero parece que Irene era demasiado débil en su estado actual.

«Hmm.»

Bueno, supongo que por ahora lo dejaría estar.

Ya había llegado hasta aquí, así que aún necesitaba ayuda.

Mientras el mundo siga la historia original, el despertar del talento de Irene acabará ocurriendo.

«No era lo que esperaba, pero por ahora estaré satisfecho….»

«Niños.»

Justo cuando estaba a punto de expresar mi decepción, una suave voz llegó a mis oídos.

«Escuchen con atención lo que voy a decir.»

La voz temblaba, pero el mensaje que siguió fue todo menos débil.

«Corre. No mires hacia atrás»

*¡Schwing!*

Irene recogió la espada oxidada que había dejado caer.

Sus hombros temblaban como si estuvieran a punto de colapsar, pero a pesar de la desesperación que sentía, usó la espada para ayudarse a poner de pie.

«Yo lo detendré aquí.»

Sus ojos negros brillaban con feroz determinación. 

Me fijo la mirada, con un brillo agudo y venenoso en los ojos.

«¿Ah, sí?»

Exclamé involuntariamente.

Sentí cómo mi interés menguante se reavivaba, y sonreí ampliamente.

‘Así es como debe ser.’

Casi me rindo con ella demasiado pronto.

Una descarga eléctrica recorrió mis dedos de la emoción.

La energía que había estado reuniendo se expandió en todas direcciones, y estallé en una carcajada de emoción.

«¡Jajaja! ¡Qué delirio tan arrogante!»

«¡Todos, corran!»

Tras el grito de Irene, los niños comenzaron a correr.

Miré brevemente a los pequeños zorros que huían, pero rápidamente centré mi atención en la joven que tenía al frente.

La futura Santa de la Espada, Irene, se lanzó hacía mí con su cabello carmesí ondeando en la oscuridad.

Mi actitud juguetona desapareció y chasqueé los dedos en la oscuridad.

«Bueno, ¿Nos divertimos un poco?»

*¡Chasquido!*

El mundo se dio la vuelta.

***

Un largo pasillo se extendía ante nosotros, envuelto en oscuridad. 

Todas las luces que antes iluminaban el lugar se habían apagado, y una oscuridad intensa comenzó a deslizarse por cada rincón.

El ambiente era escalofriante.

*Scree-eeeech!*

Un ruido agudo cortó el silencio.

En el túnel sumido en completa oscuridad, solo dos figuras se movían a gran velocidad.

«Haa… ¡haa…!»

El sonido de respiraciones pesadas se escuchaba en el aire. 

Irene se detuvo un instante para recuperar el aliento y luego blandió su espada con todas sus fuerzas.

*Clang!*

El sonido de impacto resonó en el lugar, pero su ataque había sido detenido con facilidad.

El chico rubio permaneció quieto, bloqueando la hoja con solo dos dedos.

«¿Eso es todo lo que tienes?»

Una sonrisa juguetona apareció en el rostro del chico, a diferencia de la chica que tenía aspecto miserable. 

Era como si toda la situación no fuera más que una broma para él.

‘¡Maldita sea…!’

‘¿Es realmente humano?’ 

‘¿Cómo puede alguien bloquear un golpe de espada con toda mi fuerza con solo dos dedos?’

‘¡¿Sus dedos son de acero o qué…?!’

Irene chasqueó la lengua y volvió a tomar la postura.

Inmediatamente después, pisoteó el suelo y se lanzó hacia adelante una vez más.

*¡Clang! ¡Clang! ¡Craaaack! ¡BOOM!*

El sonido del acero chocando resonó nuevamente en el lugar.

Las chispas salían cada vez que la espada chocaba con los dedos del chico, iluminando momentáneamente la oscuridad.

«¡Ugh…!»

«Por favor, esfuérzate un poco más. Empiezas a quedarte atrás.»

«¡C-Cállate…!»

Grito Irene, apretando los dientes. 

De pronto, Irene abrió los ojos de par en par.

Apartó la espada, que había quedado atrapada en un forcejeo contra los dedos del chico, e inmediatamente después continuó con otro golpe.

*¡Whoosh!*

La hoja de la espada avanzó en un corte horizontal, apuntando a una abertura para tomarlo por sorpresa.

Irene estaba segura de que ese golpe le daría.

El ángulo, la distancia, el momento, todo era perfecto.

No había forma de bloquearlo.

‘¡Te tengo…! ‘

Pero…

«Ups.»

*¡Claaang!*

Una vez más, lo bloqueó… como si fuera lo más natural del mundo.

Solo usando el dedo índice y el del medio, el chico desvió la espada de Irene.

«… Ja.»

¿Qué clase de monstruo es este?

Irene no pudo evitar soltar una risa amarga, pero no tuvo tiempo para lamentarse. El puño del chico iba directo hacia ella.

Irene rápidamente se movió para bloquear con la parte plana de la espada.

Al siguiente instante.

*¡BOOM!*

El puño golpeó la superficie de la espada, enviando una fuerte onda de impacto a la chica.

«Ugh…!»

Aunque logró bloquear el golpe, la onda de impacto la empujó hacia atrás. 

Sus manos temblaban incontrolablemente y sus piernas apenas lograban mantenerla en pie.

Mientras trataba de estabilizar su cuerpo tambaleante, el chico comenzó a acercarse.

*Tap. Tap.*

El sonido de sus pasos resonó fuerte en el silencio. 

Irene se mordió el labio, intentando contener su miedo.

«¿Ya estás cansada? Yo recién estoy empezando a emocionarme.»

*Tap.*

De pronto, con un solo paso el chico ya estaba delante de ella.

Como si se hubiera teletransportado.

«Ta-da.»

«¡Pedazo de—!»

Incluso con su reacción no pudo bloquear el golpe.

El puño ya había impactado en el abdomen de Irene.

*THWACK!*

La fuerza de impacto del golpe la lanzó de nuevo por los aires.

Su cuerpo se estrelló contra el suelo y rodó violentamente hasta perder el impulso.

Irene se tumbó boca abajo, dejando escapar gemidos de dolor.

«Ugh… huff, huff…»

Su visión se nubló y su conciencia empezó a desvanecerse.

Irene luchó por mantenerse consciente, bajo la mirada del chico, que fingía sorpresa.

Como burlándose de Irene, el chico dijo.

«¿Ah, sí? ¿De verdad dolió tanto? Pensé que me estaba conteniendo…”

«……»

Irene bajó la cabeza en silencio.

Su cuerpo ya no respondía.

Solo le había dado un golpe, y ya sentía que todo su interior se revolvía como si estuviera al borde del colapso.

‘¿Aquí es donde voy a morir?’

Irene sintió que la muerte se acercaba.

Si hubiera sabido que acabaría así, simplemente se habría dejado vender como esclava.

Un amargo arrepentimiento la invadió.

El chico estaba jugando con ella.

Si quisiera, podría matarla con un simple movimiento de dedo.

‘Qué patético.’

Sentía que toda su vida había sido un desperdicio. 

La espada que había afilado y pulido no pudo cortarlo. Ni siquiera podía seguir el ritmo de sus movimientos.

La sensación de impotencia nacida de su propio lamento pesó con fuerza sobre sus hombros.

Se sentía dolida, asustada, triste… y sola.

Sin embargo, más que cualquiera de esas emociones, lo que llenó su mente fue…..

‘Espero que hayan conseguido escapar.’

Ese era su único pensamiento. 

Les había ganado tiempo. 

Era su único consuelo.

Irene sonrió levemente.

No quería morir.

La muerte era aterradora.

Pero lo que más la aterraba era volverse una inútil.

La chica lentamente levantó la cabeza en silencio.

«Supongo que deberíamos parar aquí. No quiero que ninguno de los personajes principales saliera herido.»

«……»

El chico de cabello dorado o más bien el monstruo, se quedó allí, mirándola con expresión preocupada.

Tenía ganas de darle un buen puñetazo.

Si los niños aún necesitaban más tiempo para escapar de esta subasta infernal de esclavos, entonces tendría que luchar. 

Lucharía por contenerlo, aunque eso significara consumir hasta el último aliento que tuviera.

«Oye… maldito monstruo.»

Irene se levantó, su cuerpo temblaba como si estuviera a punto de colapsar. 

Apretó su espada y murmuró entre dientes.

«Terminemos esto.»

Al siguiente momento.

Una luz tenue parpadeó en el filo de la espada oxidada. Era un resplandor tenue, apenas perceptible en la oscuridad..

Era tan débil que ni siquiera Irene se dio cuenta, mientras que Judas no pasó por alto ese resplandor de luz.

El chico murmuró para sí mismo, sorprendido.

«… ¿Podría ser?»

Se lo preguntó y, tras un instante de iluminación, una sonrisa de pura emoción apareció en su rostro.

«Esto sí que es interesante.»

Sus ojos entrecerrados se curvaron en una sonrisa traviesa.

Es un fragmento claramente brillante de talento.

«No planeaba llegar tan lejos… pero supongo que disfrutaré un poco más de esto»

Sintiendo su corazón latiendo de emoción, el chico se preparó para usar su habilidad *Mentiroso* una vez más.

Comentarios

Aún no hay comentarios. ¿Por qué no comienzas el debate?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *